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lunes, 31 de mayo de 2010

La Historia de Arturito






Arturito es un hombre de tez morena que deja ver en las arrugas de su rostro que el tiempo pasa y es difícil saber cual va hacer el futuro, sin embargo él nunca deja de lado su sonrisa, al verlo me recuerda a mi abuelo, un hombre trabajador que siempre lleva bien puesto su sombrero, sobretodo si es domingo (se siente mas elegante), no se si se por ese parecido y ese gran recuerdo de infancia es que empiezo hablar con el y conocer sus sueño y me sorprendo de lo que para cada uno es importante y prioritario en la vida.


"yo soy un hombre viejo y mi sueño es poder tener con que comer, los últimos días de mi vida, porque yo solo tengo, como y compro lo que yo mismo pueda recoger de plata, a mi nadie me ayuda, aunque yo se que Dios nunca lo abandona a uno" y se queda sonriendo


después de unos meses de conocerlo, me lo encuentro algo preocupado y ya no tan sonriente, me cuenta que ha utilizado un sistema de crédito que se llama paga diario, le prestan un monto determinado de dinero y todos los días alguien pasa por la cuota establecida, este sistema tiene unos intereses altísimos, así que uno puede salir pagando 2 o 3 veces el valor inicial. las personas que hacen este tipo de prestamos, creen en la palabra y las personas que los buscan para pedir que les presten, saben que es mejor cumplir para no meterse en serio problemas, digamos que es un prestamos que se paga o se paga


"usted sabe cual es mi situación, así que decidí prestar una platica para poner una venta de dulces que me ayude a levantarme la comida, pero estoy preocupado, porque me hago, en un día bueno unos $5.000, de los cuales tengo que guardar $2.000, para cumplir con la cuota del paga diario y el resto es para la comida y el problema es que no me queda para volver a surtir y yo veo que ya casi cosas para ofrecer"


a mi me surgen muchas dudas, preguntas y mientras las pienso siento como un escalofrío, uno que come con $3.000 diarios (y eso cuando el va bien), y a la conclusión que llegue y lo que me di cuenta porque acompañe a Arturito a comprar las cosas a la tienda, es una libra de arroz y una panela y dos huevos "hoy pude comprar huevos, porque todavía me queda aceite y sal, pero cuando no hay de eso, no se pueden llevar los huevos"


no se trata de generar lastima, compasión o hacer de este un relato amarillista, es una de las miles de historias que en cualquier parte del mundo deben existir iguales o peores y muchos de nosotros hoy nos parece que nuestro día fue horrible porque me comimos unos camarones con mucha salsa.


y bueno como se trata de ayudar a cumplir sueños, les conté a algunos amigos y amigas de mi mamá, que son las que mas me colaboran, la historia de Arturito y fue como hacer sas con los dedos y el sueño estaba hecho realidad, un buen surtido para mantener el negocio y obvio para que el negocio le permita sostenerlo a el, así de sencillo cada uno regalo un paquete de confites, galletas, cigarrillos, cualquier cosa de esa que compras en la calle y no te vale mayor cosa, así todos los días Don Arturo saca su cajón azul, debajo de un puente peatonal cerca a una estación de buses y con una sonrisa (la de todos los días), dice señor no va a llevarle un dulce a su novia, son muy buenos, usted queda bien y me colabora (no se si sea buena estrategia de mercadeo), pero así todos los días, logra recoger sus $5.000, la ventaja es que ya en un mes termina su deuda, osea que todo lo que las personas dierón se convierten en un aporte de capital a este gran negocio, el negocio de don Arturito.


ayudar a cumplir un sueño, no es tan difícil como parece, es super fácil regalar una bolsa de confites, bombones o galletas o no??? y quien va a creer que el sueño de alguien es poder tener sus dulces para vender debajo del un puente peatonal

Mis Sueños

Sipí es un municipio del departamento del Choco, es toda una aventura y un placer visual llegar hasta allí, hay que tomar un bote seis horas por el río San Juan hasta la desembocadura del río Sipí, es un viaje lleno de paisaje, vegetación, temor y un intercambio cultural maravilloso. Se preguntaran porque sigo que temor, pues bien hay varias razones una es que en cualquier momento te debes bajar del bote porque el río esta muy seco y hay lugares donde el bote se queda entonces hay que quitar todo el peso posible, otras veces es que el río esta muy caudaloso entonces te dan un pequeño recipiente para que ayudes a “achicar el agua” y otras veces es que no sabes si los retenes son del ejercito o de grupos armados ilegales, a pesar de todo esto vale la pena llegar a Sipí y recibir tantos abrazos de gente maravillosa.

Desde hace algún tiempo he estado yendo todos los diciembres, para llevar a los niños y niñas de esta zona los regalos de navidad es una tarea que muchas personas y empresas hacen realidad, cada año se vinculan más personas y es así como hemos logrado pasar de 350 regalos a 1.200.

Es maravilloso ver la sonrisa de todos estos menores de edad, en esta ocasión no solo fui a Sipí, conocí otros corregimientos y la verdad me sorprendí machismo al principio cuando entregábamos los regalos los niños tomaban su bolsa y salían corriendo, nadie decía nada, en un momento pare la entrega de regalos y dije “no les gusto los regalos” una madre de familia me dijo ‘seño ellos están asustados, porque a ellos nunca les habían dado cosas nuevas y tan bonitas” entonces recurrimos a una estrategia diferente con cada niño o niña habríamos el regalo y le mostrábamos como funcionada, era increíble pero para ellos los carros de impulso los celulares que cantan y las muñecas que lloran no las conocían.

Fue un fin de semana lleno de carreras y de mucho trabajo pero maravilloso poder llegar a casa con la felicidad de haber regalo un momento de felicidad.

Gracias a toda slas personas que hicieron posible este mi suño, a las personas de la alcaldía de Sipí, mi familia, amigos y demas personas y empresas que confiraon en mi.

Discapacidad Como OPORTUNIDAD


foto de IngridTengo 25 años y soy de Bucarest, Rumania. Adquirí mi paraplejía el 22 de diciembre de 1989, durante una gran revolución en Rumania. Durante esos eventos, una bala entró por la ventana de mi casa, penetró cerca de mi hombro y explotó dentro de mi cuerpo y me lesionó la columna vertebral a la altura de T6, y salió cerca de mi corazón. Mi gente me ha preguntado si lo lamento. Para ser honesta, no lo lamento por un segundo.

Ustedes se preguntarán por qué pienso así. La realidad es que tuve la oportunidad de contemplar la vida desde una perspectiva diferente y descubrir amigos verdaderos. Tengo la oportunidad de ayudar a otros. ¿Por qué desearía cambiar todo esto? Es cierto que ya no puedo caminar. ¿Y qué?
Todavía puedo hacer muchas cosas. Me doy cuenta que si una se propone hacer algo, nada te detiene. Para mi la frase: “No puedo hacer algo”, de hecho no existe. Si me piden que llegue a la cima de una montaña, sólo muéstrame el camino.

Cuando estaba en Rumania, un niño de la calle me dijo:”¡Usted se mueve rápido y ni tiene que caminar!” Nos reímos porque era cierto. Es como el antiguo refrán: si llenas un vaso por la mitad de agua, dependiendo de cómo lo mires estará medio lleno o medio vacío.

Enseñando cómputo y escribiendo
Ahora estoy en Estados Unidos por segunda vez. La primera vez fue en 1994, cuando obtuve una beca para participar en un Programa Internacional de Intercambio para Dirigentes, organizado por Mobility International USA (MIUSA) en Eugene, Oregon. Al regresar a Rumania ese mismo año, comencé como Coordinadora del Programa Social de la Sociedad de Personas con Discapacidad de Movilidad (Society of People with Locomotion Handicaps) de Bucarest. Por ese tiempo yo tenía 17 años y estuve en ese puesto voluntario por dos años. Después de terminar la escuela secundaria, en 1996, terminé mis estudios de Instructora Certificada de Computación.

En 1997, me seleccionaron como la principal instructora del centro de cómputo de la Sociedad de Personas con Discapacidad de Movilidad en Bucarest (un centro de computación financiado por la Comunidad Europea). Continué trabajando en esa área durante seis años, capacitando a niños y a adultos con discapacidad. Adicionalmente, era escritora, diseñadora gráfica y editora asociada, responsable de la edición en inglés de El Ganador (The Winner), una revista mensual en Rumania.

La defensa de los derechos de las personas con discapacidad
En 1997, fui nombrada miembro del Comité de Dirigencia de una organización de ayuda social rumano-británica, Conexión Rumana (Romania Connect). Durante los pasados 8 años he sido representante de varias organizaciones no gubernamentales para la defensa de los derechos de las personas con discapacidad y he podido participar en muchas conferencias, seminarios y reuniones.

En 1999, terminé una serie de cursos sobre Organización de Programas de Apoyo de Discapacidad Internacional de Francia (Handicap International France) y Synergies de Rumania, que son financiados por el Programa PHARE para la Democracia de la Comunidad Europea. Estos cursos incluían: convenciones y contratos, destrezas de comunicación, estrategias financieras y recaudación de fondos, resolución de conflictos y análisis organizacional, administración de recursos humanos, participación en la programación y análisis causal.

Ese mismo año, me eligieron para formar parte del Comité Organizador de la Celebración de los 10 Años de la Revolución Rumana de 1989 y fui designada para el discurso ante el Parlamento rumano.

Explorando las oportunidades internacionales
Luego, en el año 2002, obtuve una beca del Consejo Británico (British Council) para participar en las sesiones del Congreso Jóvenes con Discapacidad en Intercambios Internacionales, que organizó el Consejo Británico en la Ciudad de Essex, Reino Unido. Desde entonces, he continuado con mis oportunidades de trabajo y capacitación internacionales como trabajadora estudiante para el Departamento de Desarrollo Internacional y Discapacidad de Mobility International en Eugene, Oregon.

Actualmente estudio en el Instituto de Inglés Estadounidense (American English Institute (AEI), University of Oregon, donde obtuve una beca. En otoño de este año, obtuve un puesto en la Lista de Alumnos Destacados por mis excelentes calificaciones. Deseo continuar con mis estudios hasta terminar la beca, porque no tengo dinero para seguir. Extraoficialmente estoy de estudiante oyente en una clase de Comunicación Empresarial Transcultural.

Próximos proyectos
Espero obtener una beca completa de estudios en la Universidad de Oregon. Si tengo éxito deseo sacar mi maestría en Estudios Internacionales.

martes, 27 de abril de 2010

CONFRONTACIONES por Inés Gómez


Dime Tú,

¿Acaso conoces el silencio profundo del caracol?

¿Acaso escuchas el ruido del profundo mar?

¿Acaso cuando duermes escuchas el sonoro encanto de la noche?

Esta corta y profunda poesía acompaña mi diario vivir. Surgió de mi trabajo final cuando terminé mis estudios de pintura en la Escuela de Bellas Artes. Yo me transformaba con el color y a la vez jugueteaba con la textura con tal fuerza que vibraba con el sonido, lo que me llevó a confrontar mi tesis de artes plásticas. Ese encuentro cada vez más con mi silencio y conmigo misma me llevaba a sentir la vida a través del sonido y de las vibraciones, a través de la imaginación en toda su libertad.

A la edad de siete años empecé a sentir que algo me faltaba, y esto ocurrió cuando estaba cursando primero de primaria y no escuchaba cuando la profesora pronunciaba mientras escribía unas oraciones en el tablero. A sus preguntas yo no respondía y esto me creó mucha confusión. Sin embargo la pasión por el estudio y la curiosidad de aprender más y más perseveraba y seguí adelante haciendo grandes esfuerzos para entender lo que no podía escuchar. A los catorce años me empecé ayudar con mi primer audífono que me regaló mi padre y me motivé más al descubrir nuevos sonidos, ruidos, y sobre todo la voz humana que diferencia a cada persona en su expresividad.

Tuve que repetir primero de primaria y continué mis estudios hasta terminar bachillerato en un colegio para oyentes donde me ayudó mi novio. Sin embargo mis esfuerzos por seguir aprendiendo no se desvanecieron, pues valía la pena continuar, y empecé a estudiar diseño y delineación de interiores que por dificultades económicas tuve que interrumpir. Ha sido tanta mi voluntad y las ganas de seguir aprendiendo que no me di por vencida y pasado un tiempo pude estudiar pintura que era lo que tanto anhelaba y a la cual me seguí dedicando en mi casa y asistiendo a talleres. En cuanto a mi audición he rebajado tres decibeles más. Tengo también problemas de visión, recibí una crioterapia preventiva porque padezco de una retinitis pigmentosa; luego fui operada de cataratas donde me laceraron accidentalmente la córnea del ojo izquierdo y me tuvieron que hacer un trasplante de córnea. Posteriormente me descubrieron síndrome de Usher y tengo que estar controlando constantemente la presión de mis ojos. En este momento uso audífonos en los dos oídos y me ayudo con lectura labial, también uso lentes y aún así tengo visión dificultosa en el ojo izquierdo. Vivo con mi hermana Luz Estella que tiene dos discapacidades, la auditiva y es invidente. Es una mujer que admiro mucho por su persistencia y valentía frente a la vida. Trabajamos actualmente juntas en una microempresa con mi padre confeccionando correas y collares para moscotas.

El silencio en el que tantos años he estado sumergida ha sido mi gran compañero y amigo y me ha enseñado a descubrir su sonido, el de la vida en todas sus manifestaciones. El sonido del silencio camina sobre mis pasos en este esfuerzo por seguir viviendo, a pesar de mis limitaciones, en un mundo humano que es totalmente visual y auditivo que ha perdido poco a poco sus otros sentidos...

INÉS GÓMEZ BETANCUR

DAVID TAPIERO

David tapiero nació el 1 de septiembre de 1981, a las 12 de las noche en hospital san Juan de Dios.

El único problema con el que nació fue un glaucoma congénito. Que para el momento nada se podía hacer porque ya se había desarrollado mucho. A un así su vida de niño fue como la de cualquier otro niño sin mayores problemas, por que en la aventura de la infancia nada es difícil. Y donde todo es juego y curiosidad por la vida. Pero es cambiante, y a veces no se esta preparado para dichas cosas de la vida. Pues David comenzando la adolescencia tuvo un cambio extremadamente brusco. Pues comenzó lo que le cambiaria su vida. Después de tantos exámenes médicos en donde lo único que se escuchaba era "hay que operarlo porque la enfermedad se le puede trasmitir al otro ojo" las cosas no eran para angustiarse, pues ya nada se podía hacer. Así empezó la historia de las famosas cirugías que para los médicos "es la herramienta que lo soluciona todo".

La primera cirugía fue para evitar el crecimiento del ojo causado por la presión intraocular. Hasta aquí parecía que las cosas seguirían su ciclo natural.

Pero en medio de la lucha de esa, y en medio de esas aventuras de la vida. Fue sometido a otra cirugía esta vez porque a causa de la primera intervención, el ojo sufrió un cuaulo interno. Esto se convirtió en excusa para que los médicos obtaran por amputarle el ojo. "Fueron días de infierno pues lloraba lagrimas de sangre". Después de esta intervención las cosas no estaban tiradas a la tragedia, pues el ojo ya lo había perdido en el momento que nací lo único que restaba ante la incomprensible vida, seguir caminando al lugar donde están los sueños. Hasta aquí las cosas no parecían muy trágicas, Cuando David llego a los 19 años sus oídos empezaron a perder el poder auditivo.

Y con ello vino un adiós rotundo a los estudios que se quedaron en 10 grado y a los amigos que lo habían acompañado y escuchado." fue aquí donde tuve que enfrentarme a muchas cosas tales como ir a regalarme para un trabajo, todo porque no soportaba el sentimiento de lastima de mi familia hacia a mi" hoy en día este hombre `puede decir que la lucha a valido la pena, pues como quien dice el busca encuentra y por eso que hoy esta en un lugar donde a pesar de que solo ve por un ojo y no escucha nada sigue caminando en la vida pero esta vez con gente como el, Sordociegos y con gente que mas que corazón sabe entender.

Ademas los estudios no se estancaron, sino que hoy en dia fluyen alimentando esas semillas llamadas sueños.

AYER

Recuerdo aquel crepúsculo en el que lucias como una rosa de mil colores, y tu sonrisa era el aire, tus ojos eran el sol y la luna, tu corazón era el manantial de la vida y tu alma era mismo paraíso, todo era tan hermoso que cuando me acuerdo mi corazón sonríe.

Pero un lapso de tiempo pasó y cuando te volví a ver, ya no eras como aquel crepúsculo en donde tu eras lo mejor que había, no puedo abarcar lo que pasó, pero si por lo menos me hubieras dicho que querías volar como las aves del |cielo. Tan solo eso me hubiera hecho feliz.

Pero hoy me siento triste porque diste media vuelta y te fuiste sin decir nada.

lunes, 8 de marzo de 2010

LA CARNICERA por Hernán Henao

Lo que oculta la chica del otro lado del mostrador.

“Hace 4 años Ismael me dejó preñada y se fue con una mona peliteñida”. Estas son las palabras de Karen cuando recuerda aquel día en que su vida cambió, cuando un hombre la dejó por otra y abandonó al inicio un nuevo camino.

Karen es una carnicera cartagenera nacida el 22 de julio de 1980 es una trabajadora incansable, vive en el barrio El Pozón de Cartagena y tiene estudios en procesamiento alimentos. En sus hombros carga la responsabilidad financiera de su familia, conformada por su Padre, su Madre, su hijo-quien tiene problemas de salud- y ella.

A sus 24 años (en 2004), Karen creía haber encontrado una pareja estable, pretendía formar un hogar y soñaba con ser feliz. “Creí que el medio de todo lo malo, en mi pobreza pues, había encontrado lo que tanto buscaba: un hombre que me quisiera”. Pero el día en que le contó a su pareja acerca de su estado deseó no haber existido nunca. “Cuando me enteré que estaba embarazada corrí a contarle pero lo que me dijo fue que así no me quería ‘Tras de engorda y fea, embarazada. Así no te quiero.’ Ese día me quise morir”

Hoy, Karen se levanta del lunes a viernes a las 2:30 AM, pues labora desde las 3:30 AM hasta las 12:00 PM y los sábados que es el día más pesado inicia media hora más temprano. Carnes van carnes vienen y Karen, al compás del día, trabaja como Julio, Willy, Tomás, Álvaro y Fernán, sus compañeros detrás de trabajo. No es un trabajo fácil, pero por lo menos tengo trabajo” afirma mientras muele una montaña de trozos de carne, se seca el sudor de la frente con un pañuelo y responde tímidamente las preguntas.

En su rostro no se logran distinguir rastros de felicidad pero a veces se ven destellos de simpatía y otros de resignación. Y no es para menos. El hijo de Karen está enfermo y el problema radica en que no se sabe, a ciencia cierta, que enfermedad posee. Según Karen, la enfermedad varia con cada médico que visitan y las medicinas son cada vez más caras. “De mi sueldo, más o menos la mitad el dinero me lo gasto en medicinas para mi hijo porque el SISBÉN no me las cubre y con el resto de la plata me las arreglo para sobrevivir con mi familia” comenta con un tomo ha obrado mientras se sienta a descansar un poco.

Cuando está detrás del mostrador intenta mostrarse simpática con los clientes, intenta porque hay clientes que, según ella la ponen de mal genio. “Son de esos que nada les parece, ningún corte les gusta y ninguna carne está blandita o adecuada para comprarla. Molestan por todo” dice mientras se ríe y se prepara para continuar su historia. Para ella la vida no ha sido fácil. Ni para ella ni para nadie, pero a Karen se le dificulta un poco más las cosas. Por su poco atractivo físico y estado de embarazo le cerraron las puertas en las narices más de una vez. Buscó trabajo como vendedora de ropa y se lo negaron. Intentó como empleada de servicios domésticos pero el sueldo que era muy bajo, “entonces comprendí que debía estudiar y así las cosas serían más fáciles”. Y lo hizo con lo que su mamá conseguía en una mesa de fritos que tenía en el barrio que viven.

Karen no posee figura de reina; tiene el abdomen abultado y algo deforme; sus brazos son gruesos y de ellos se desprenden dos bolsas de grasa que descansan un poco más abajo de sus axilas; sus nalgas casi no se distinguen a la parte trasera de sus piernas y su rostro contiene dos grandes cachetes que ocupan la mitad de su cara, además de un cabello insípido, descuidado y sin atractivo alguno. A pesar de todo, Karen sabía que no podía dejarse vencer ya que el futuro de su hijo depende de ella. Con esmero y dedicación demostró que sí podía con el puesto de trabajo que desarrollaba a razón de las prácticas de estudios en una carnicería que mantenía un convenio con el SENA- lugar donde estudió.

Esa es Karen, una mujer trabajadora, a la que le mandaron a comer mierda en más de una ocasión. Una mujer que sufre en silencio, que calla lo que desea y que oculta un océano sorpresas. Allí se queda, en su lugar de trabajo, desesperada por terminar un pedido que por culpa muestra, llegará tarde a su lugar de destino.

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